En
la pasada copa America 2019 vimos como al minuto setenta fue expulsado el
delantero brasileño Gabriel Jesús por
una falta que a su criterio no la considero como significante para su expulsión,
después de que el árbitro le muestra la tarjeta roja, al salir del campo de juego se fue pateando y golpeando
todo lo que encontraba a su paso hasta llegar a las escaleras camino al
camerino y exploto en un mar de llanto sintiéndose impotente para reclamar por
una falta que no había cometido.
Es por esto por lo que las emociones en el
deporte se deben utilizar para comprender a los demás, lo cual motiva a los
deportistas para trabajar cooperativamente. De hecho, se ha encontrado que las emociones dentro del
desarrollo del juego sea cual sea desarrolla distintos procesos cognitivos como
son la atención, la memoria, la toma de decisiones es así como en el procesamiento
de la información dentro de las emociones positivas tienden a promover un modo
de procesamiento más esquemático, superficial y rápido, basado en la
utilización de las vías nerviosas para los sentimientos que evitan la neo
corteza cerebral.
la
interpretación que hace el deportista de situaciones y estímulos ambiguos puede
ser coherente con el estado emocional que tiene en cada momento. Así, la
situación tiende a interpretarse de forma negativa cuando el estado emocional
del deportista es negativo que cuando es positivo. Por ejemplo, cuando el
deportista tiene un estado emocional negativo porque su equipo va perdiendo
tiende a percibir los errores de los árbitros como más perniciosos, a
propósito, etc. que cuando está en un estado emocional positivo; una falta es
interpretada como malintencionada en mayor medida cuando se está en un estado
emocional negativo que cuando se está en un estado afectivo positivo.
En
cuanto a la influencia de las emociones en la toma de decisiones hay que comentar
varias cuestiones. Por un lado, los estados afectivos positivos suponen un
procesamiento de la información más heurístico, más esquemáticos; en cambio,
los estados afectivos negativos suponen un procesamiento de la información más
detallado. Así, si un jugador tiene un estado afectivo positivo tenderá a
decidir rápido y lanzar a canasta; en cambio, un jugador con un estado afectivo
negativo puede pensárselo dos veces y al lanzar más tarde, da tiempo a que
llegue el defensor.
Por
último, las emociones de alta activación tienden a favorecer la impulsividad,
impidiendo la valoración de las consecuencias de nuestro acto y haciéndonos
perder el control. Por ejemplo, una discusión o pelea por un choque entre
jugadores. Una forma de evitar estas situaciones desagradables es favorecer la
enseñanza de habilidades de autocontrol.
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