En las calles, parques y escenarios deportivos de Quibdó,
las voces de inconformidad son una constante. Padres de familia, entrenadores,
deportistas y líderes comunitarios expresan, con justa razón, el abandono
histórico en el que se encuentra el deporte en nuestra ciudad. Escenarios
deportivos deteriorados, falta de recursos, olvido institucional, improvisación
en las escuelas de formación y el desencanto de quienes, por años, han visto
frustrados sus sueños deportivos.
Pero ha llegado el momento de cambiar el enfoque. Las
quejas, aunque necesarias para visibilizar los problemas, no transforman
realidades por sí solas. El deporte de Quibdó necesita pasar del reclamo pasivo
a la construcción colectiva de propuestas serias, realistas y viables.
Proponer implica organizarnos como comunidad deportiva,
generar espacios de diálogo, construir diagnósticos participativos y presentar
alternativas concretas ante las instituciones. Es necesario que entrenadores,
clubes, ligas, comités barriales, juntas de acción comunal y actores sociales
se articulen para pensar juntos la hoja de ruta del deporte quibdoseño.
Quibdó necesita una política pública deportiva que no solo
contemple la construcción o mejoramiento de escenarios, sino que promueva la
formación integral, la recreación, el deporte comunitario, el alto rendimiento
y la gestión deportiva con enfoque diferencial e inclusivo.
Nuestras exigencias deben ir acompañadas de propuestas
organizadas y sustentadas. No basta con decir lo que no hay; es fundamental
mostrar cómo podemos construir, desde nuestras capacidades locales, el deporte
que soñamos para Quibdó.
El deporte debe ser visto como una herramienta poderosa para
transformar vidas, fortalecer el tejido social, prevenir violencias y generar
oportunidades de desarrollo. Por eso, es momento de asumir el reto como
ciudadanos, deportistas, líderes y gestores, para dejar de lado la queja
estéril y pasar a la acción propositiva.
El futuro del deporte en Quibdó no puede seguir dependiendo
solo de promesas políticas. Debe ser construido desde la base, con
participación ciudadana, con propuestas claras, con planificación, con gestión
y con la convicción de que el deporte es un derecho, no un favor.
El balón está en nuestra cancha. ¿Nos atrevemos a jugar este
partido por el futuro del deporte en Quibdó?
Excelente propuesta Pedro. Esas acciones requieren, precisamente, de que las administraciones públicas jalonen. Lamentablemente cada uno de los actores quieren trabajar en esos temas pero se hace desde lo individual, sin duda con el deseo. Sin recursos es muy difícil concretar. Y los gobiernos siempre se han dedicado a negar la posibilidad de poner estos para que se haga realidad el deseo, desconociendo el gran potencial que tienen, especialmente los jóvenes del Chocó, que finalmente son los verdaderos hacedores del deporte y los que traen los triunfos en representación del Chocó, pero que ahí, después de negarle el apoyo, si salen a tomarse la foto.
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